El Catecismo Menor de Westminster. Pregunta 7.

¿Qué son los decretos de Dios?

Los decretos de Dios son su propósito eterno, según el consejo de su propia voluntad, en virtud del cual ha preordenado, para su propia gloría, todo lo que sucede, Ro. 11:36; Hch. 2:23.

Dios conoce todas las cosas que han pasado , que están pasando y que van a pasar. Pero la pregunta es: ¿simplemente conoce los eventos, o tiene control absoluto de todo? La biblia es clara que los decretos de Dios son eternos, sabios, libres de cualquier influencia externa y absolutos. Vemos que hace las cosas y decide lo que ha de pasar de acuerdo al consejo de su porpia voluntad. No le pide consejo a nadie; no ve todas las opciones y escoge la mejor o la menos mala. El hace siempre lo prefecto de acuerdo a Su voluntad. Efesios 1:9.

Dios esta bajo ningún control. Cualquier evento futuro ha sido predestinado por su Soberana sabiduría y voluntad.

Dios no hizo al hombre y lo dejó abandonado. Sino qu entretejió cada circunstancia que vivimos. No solo hizo las leyes de la física y dejo al mundo a que girara solo.

¿Porqué es importante entender esto correctamente?

  1. Esta doctrina nos da confianza en que Dios no está  solamente sentado en su trono, arreglando cosas que “rompemos” en el camino y viéndonos tratar de encontrar el camino sin hacer cosas demasiado mal o crear un caos que  Él tendrá que arreglar cuando pueda. ¡NO! Dios NO está sentado viendo y arreglando nuestros desastres. Él es el autor de nuestra historia, ha planeado cada circunstancia, para nuestra santificación y hacernos como Cristo.

  2. No podemos tomar la posición de: “Si Dios ha planeado todo y va a pasar, entonces no necesito hacer nada… puedo sentarme yo y ver como Él mueve las cosas.” ¡NO! Tenemos el privilegio y llamado de hacer y caminar en esas obras que Él ha creado para nosotras. Debemos caminar en ellas como hijas obedientes.

La gente que no conoce a Dios, quiere tener control absoluto de su destino. Crearlo conforme van caminando… Las que conocemos a Dios, comprendemos que Sus decretos son perfectos, y podemos descansar en Su voluntad y obedecer Sus mandamientos confiadas en que solo en Cristo podemos ser justificadas, porque Cristo vivió una vida perfecta y esa vida es acreditada a nosotras,

Cualquier circunstancia por la que estés viviendo, no le cayó de sorpresa al Señor. Tal vez tú no lo esperabas, estabas esperando algo mas ligero, menos doloroso, más agradable, pero era necesario que pasaras por esto para que tu vida sea santificada cada día.

Nuestra respuesta a la providencia de Dios es de gratitud. No porque tenemos comodidad, sino porque Dios no es movido en Sus decretos por nada. Él hace lo que es bueno siempre. ¿Puedes creer esto en medio de lo que estás pasando?

Recuerda esto: Absolutamente nada , grande o pequeño, le puede pasar a un creyente sin el permiso de Dios y sin Su mandato. No existe la suerte, destino al asar, o accidentes en nuestro caminar como peregrinos en este mundo. Todo ha sido designado por Dios, y por eso es que todas las cosas trabajan para bien para aquellos que lo aman – no porque nuestras circunstancias van a mejorar, sino porque Dios está haciéndonos más como Cristo cada día, preparándonos para nuestro hogar eterno!