El Catecismo Menor de Westminster: Pregunta 4

El Catecismo Menor de Westminster es un resumen de las doctrinas básicas que los Cristianos Reformados hemos afirmado a través de la historia de la Iglesia. Y ya hemos visto las primeras tres preguntas que nos dicen cuál es el fin principal del hombre, cuál es la regla que Dios nos ha dado para enseñarnos cómo hemos de glorificarlo y gozar de Él, y qué es lo que principalmente enseñan las Escrituras. Hoy continuamos con la pregunta cuatro.

nathan-dumlao-553956-unsplash-1P. 4. ¿Qué es Dios?

R. Dios es un Espíritu, infinito, eterno e inmutable en su ser, sabiduría, poder, santidad, bondad, justicia y verdad.

Juan 4:24; Éxodo 3:1 4; Sal. l45: 3, 90:2; Stg. 1:17; Ro. 11:33; Gn. 17:1; Apoc. 4:8; Éxodo 34:6,7.

Dios no es como nosotros, Él no fue creado, siempre ha existido y siempre existirá. En sus atributos, Dios nunca cambia. Él es Dios y existe fuera de nosotros e independientemente de nosotros.

Esta pregunta del catecismo menor es tan relevante hoy como lo fue cuando fue escrito. El mundo hoy -incluyendo muchos grupos que se llaman Cristianos- están haciendo un dios a su propia medida. Un dios que está muy lejos del Dios de la Biblia. Un dios más tolerante y más personal… tan personal que cada individuo puede dar una definición muy diferente de él.

Por ejemplo, vemos que algunos creyentes afirman creen en el Dios de la Biblia, sin embargo, creen que sus acciones pueden cambiar la voluntad de Dios o moverlo hacia alguna acción. Leí esta semana una frase que una maestra de Biblia en la Ciudad de México dijo, “Cuando decides hacer la voluntad de Dios activas su poder.” ¿Ven el peligro de esta frase? En la Biblia no vemos en ninguna parte que Dios esté sujeto a nuestras acciones. Si nuestra obediencia fuera la llave que activara el poder de Dios, entonces estaríamos sobre Dios. Pero vemos en la Biblia, y resumido en esta pregunta del Catecismo Menor de Westminster, que Dios es inmutable en todo sus ser, incluyendo su poder. Él es poderoso y hace lo que quiere sin necesitar la ayuda de nadie ni nada externo a su Ser.

Dios es Santo, Santo, Santo y Él es la definición y el estándar de la santidad. En 1 Pedro 1:16 dice que debemos ser santos cómo Él es santo. Nosotros no definimos que es santo y qué no lo es.  ¿Y cómo lo sabemos? Dios ha revelado su santidad en las Escrituras. Al leerlas podemos conocer lo que Él declara de sí mismo y lo que espera de su pueblo.

Es interesante ver que la bondad de Dios está listada aquí junto con su justicia y verdad. Dios es bueno, y justo y toda verdad siempre. Siempre. Sus hechos siempre proceden de su Ser que es inmutable. El hecho de que estemos pasando por una prueba no significa que Dios dejó a un lado su bondad o justicia para tratar con nosotros. De ninguna manera. En todos sus tratos Dios es bueno, justo, y toda Verdad.

Dios no es una idea general que se adapta a cualquier definición. El Dios verdadero, el Dios de la Biblia se ha dado a conocer a través de Su Palabra y de su Hijo Jesucristo. Cuando leemos la Biblia, podemos conocer lo que Dios nos dice de Él mismo, no hay espacios en blanco para que nosotros llenemos con nuestra imaginación. Gracias a Dios que Él no es un Dios que juega a las escondidas, Él quiere que lo conozcamos y no se ha escondido de nosotros.

Les recomiendo muchísimo que tomen un tiempo para ver los versículos bíblicos que fundamentan la respuesta a las preguntas del Catecismo. De verdad va a ser de gran ayuda . Y por supuesto, las animo mucho más a leer la Biblia -toda!- y de una manera sistemática. Estar constantemente en la Palabra es un gran escudo para no caer tan fácilmente en falsas doctrinas.   Si no tienes el hábito de leer la Biblia te invitamos a que te unas a este plan (en el verano leemos todo el Nuevo Testamento y luego, de Septiembre a Mayo leemos toda la Biblia).

Bajo Su sol y por Su gracia,

Becky Pliego