Cómo ser libre de la amargura por Jim Wilson

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“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados.” Hebreos 12:14-15 RV60

Todos hemos visto esos árboles inmensos que crecen muchísimo, pero en un momento dado tienen que ser cortados de raíz, justo porque la raíz está destruyendo el muro de una casa, o el pavimento de una calle.

Las raíces de amargura son súper destructivas y tienen fuerza para destruirnos no solamente a nosotros mismos, sino también a los que están a nuestro alrededor. El autor de Hebreos nos exhorta a tener cuidado, a estar alertas y reconocer si en nuestras vidas hemos dejado que la raíz de amargura empiece a tomar fuerza.

En Hebreos 3 también leemos que debemos exhortarnos unos a otros a tener cuidado y no dejarnos que nuestros corazones sean endurecidos por el engaño del pecado en nuestras vidas (y la amargura, así como la incredulidad mencionada en el pasaje son  pecados).

Jim Wilson ha escrito un pequeño folleto para ayudarnos a ver si  hemos dejado crecer amargura en nuestro corazón y cómo desarraigarla de una manera bíblica.

Aquí hay algunas citas para que se animen a leerlo:

“La amargura se basa en un pecado que de alguna manera se relaciona contigo. El tamaño del pecado no tiene nada que ver; es cuan cerca esta el pecado lo que te afecta. Por ejemplo, si una inmoralidad terrible sucede en Irán, Irak, el África o China, ¿qué hacemos? Leemos acerca de ello, pero no nos sentimos culpables. Leemos acerca de ello, pero no nos sentimos enojados. Puede ser que estemos espantados o asombrados, pero no nos sentimos culpables, ni nos sentimos enojados. Sin embargo, fue un pecado horrible y alguien de veras lo hizo. Así que la amargura no depende del tamaño de la maldad, sino depende de cuán cerca a mí este la persona quien cometió el mal. La amargura tiene que ver con las personas que nos son cercanas.

¿Quiénes son los probables candidatos? La respuesta es sencilla: padres, madres, hermanos, hermanas, esposos, esposas, amigos,amigas, compañeros, jefes, subalternos, colaboradores, socios y tal vez algún otro pariente – abuelos, tíos y otros. Hasta hay personas que están enojadas con Dios.”

“Tal vez pienses que tienes derecho a estar amargada. Pero la Biblia no concede a nadie el derecho de amargarse. El texto [Efesios 4:31] dice que abandonemos toda amargura.”

No hay otra opción ante la amargura: la tenemos que desarraigar, dejar atrás, cortarla y empezar a vivir cómo Dios quiere que vivamos:

“Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.” Efesios 4:31-5:2 RVR60

La buena noticia es que ha sido traducido en 20 idiomas incluyendo en español y que CCM ha hecho posible que la  descarga del libro en español como PDF sea gratis. Lo puedes encontrar aquí.

(También se puede comprar el libro en inglés -disponible en varias presentaciones aquí: folleto, libro de pasta suave, y audio libro).

Espero que puedan descargar este folleto, leerlo y poner en práctica los principios bíblicos que el autor, Jim Wilson, a presentado para nosotros.

Bajo su sol y por su gracia,

Becky Pliego

Foto: JR Korpa via unsplash