Jonás, ¿Una Historia de Niños? -Parte Seis-

Unknown Franco-Flemish, probably Lille, about 1270 Tempera colors and gold leaf on parchment

Dios perdona a Nínive, y otra sorpresa nos aguarda -¿recuerdas que estamos leyendo esta historia como si fuera la primera vez que la leyéramos y no supiéramos el final?… Jonás no está contento de que Dios haya perdonado a los ninivitas, de hecho está enojado.

“Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó.” (4:1)

No tan solamente se siente apesadumbrado y enojado sino que se atreve a hacer lo inimaginable: Levanta su voz, no en súplica como cuando estaba en el vientre del gran pez, sino en furia y resentimiento en contra de Dios.

“Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia,y que te arrepientes del mal.” (4:2)

No tenemos que imaginarnos porque Jonás huyó de Dios; él mismo nos lo dice, “huyó no porque temía fracasar en el llamado de Dios, sino porque temía que sería un éxito”, nos dice Tchidjivan.

Recordemos, volvamos las páginas atrás, ¿vimos a Jonás arrepentido alguna vez? No. Ni aún en el vientre del gran pez pidió perdón a Dios; ahora lo entendemos, Jonás no quería hacer esto, Dios lo llevó a hacerlo pero en su corazón él no quiso hacerlo nunca. Es como si Jonás le estuviera diciendo a Dios lo que sabemos que no le debemos de decir ni a  nuestro esposo “Te lo dije, yo sabía que no debía de haber venido, ¿para qué me hiciste venir si de todos modos ibas a hacer lo que Tú quisieras?

Nos hace pensar esta serie de reacciones en el hermano mayor de la parábola del hijo pródigo, quien estaba enfurecido porque su Padre perdonó al que, según él, no merecía el perdón.

Jonás continúa:

“Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida.” (4:3)

Decir esto cuando acabas de salir del vientre del pez  en cual Dios te mantuvo por tres días no es cualquier cosa. Jonás dijo estas palabras con todo el entendimiento de su significado.

¿Qué Dice ante esto Dios?

“Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto? ” (v.4)

La ira del hombre nos dice Santiago, no obra la justicia de Dios, (Santiago 1:20) y Jonás tenía que aprender esto.

“Y salió Jonás de la ciudad, y acampó hacia el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se sentó debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en la ciudad.” (v. 5)

A lo lejos, solo, así quería estar Jonás, pero Dios tiene más que tratar con él.

El autor de esta foto está aquí. La foto tiene permiso para ser usada sin fines lucrativos

“Y preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera.” (v.6)

Ahora Jonás ya no está apesadumbrado en extremo, ahora está alegre en gran manera. Ahora tiene sombra, y cree que de lejos puede ver lo que Dios hace. Me pongo a pensar si  acaso Jonás estará huyendo de Dios de una manera distinta esta vez; pero de cualquier manera  Dios no lo deja disfrutar de la sombra, de la vista, de su comodidad por mucho tiempo. ¿En dónde estoy yo ahora? ; ¿Buscando el barco  que se dirige a Tarsis?, ¿En el gran pez?, ¿Bajo la sombra de una calabacera?

Becky

La última parte de esta serie está aquí.– 

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