Oración Para El Día Del Señor

Una Mujer Orando, Willem de Poorter 1608-1668

Oh Dios, Hacedor y Sustentador de todas las cosas,
El día y la noche  tuyos son; y míos son por ti.
la noche para deshacerme de las preocupaciones del día,
para que mi cuerpo encuentre descanso,
para renovar mis fuerzas corporales.
El día para llamarme a nuevas actividades,
para darme la oprtunidad de glorificarte,
de servir a mi generación,
de adquirir conocimiento, de santificarme, de ver la vida eterna.

Pero un día sobre todos los demás has hecho
especialmente para tu honor y mi conveniencia;

El Día del Señor (el Sabbath) me recuerda de tu reposo en la creación,
de la resurrección de mi Señor,
de la entrada al eterno reposo.

Tu casa es mía pero yo soy indigno de encontrarte en ella,
y no estoy preparado para rendirte un culto espiritual.

Cuando entro en tu casa vengo a ti como pecador,
soy condenado por la exposición de Tu Palabra,
porque aún estoy en este cuerpo y en el desierto,
ignorante, débil y en peligro,
siempre en necesidad de tu ayuda.

Pero soy animada por tu gracia que es suficiente,
permíteme pues, entrar a tu casa con la esperanza viva de encontrarte allí,
sabiendo que Tú me encontrarás y me darás paz.

Mi alma es atraída a ti, te anhelo.
Deseo estar en tu mesa en donde hay un banquete de tus bondades.

Permíteme hoy, al romper el pan y tomar la copa,
ser quebrantada por tu gracia y tu perdón.

Anhelo también esa comunión alegre con tu gente,
en la morada eterna en el Reino Perfecto,
anhelo estar felizmente con los que han sido llamados
y siguen al Cordero,
¡Qué ellos sean mi compañía en tu Reino!

 El Valle De La Visión; Una Colección De Oraciones Y Devocionales De Los Puritanos.