Ánimos Renovados

Como decía una amiga muy querida, “necesitamos ánimos renovados” cada día.

Y efectivamente así lo percibo hoy. A veces, lo difícil es empezar y otras, lo difícil es mantener un buen hábito, un buen ánimo, un buen paso en la carrera.

Van dos ( o tres, ¿cuatro quizá…?) días que el despertador suena y prefiero la cama.

Más días atrás hace ya que no he repasado los versículos que con tanto trabajo y disciplina memoricé.

La carrera por delante no es fácil, y menos si no la enfrentamos  con constancia, con diligencia, con pasión.

De verdad, no perdamos ánimo. No dejemos a un lado las metas, la lectura de la Palabra, no dejemos la lectura a un lado y los libros de estudio. No descuidemos la oración, el ayuno, la meditación de la Palabra.

No nos cansemos de hacer lo bueno, lo que conviene, lo que glorifica a Dios.

El Señor es nuestra fuente de vida y solamente en Él podremos encontrar “ánimos renovados”.