El Salmo 78

El Salmo 78 dice:

1 Escucha, pueblo mío, mi ley;
    Inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.

   
 2 Abriré mi boca en proverbios;
    Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos,

   
 3 Las cuales hemos oído y entendido;
    Que nuestros padres nos las contaron.

   
 4 No las encubriremos a sus hijos,
    Contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová,
    Y su potencia, y las maravillas que hizo.

   
 5 El estableció testimonio en Jacob,
    Y puso ley en Israel,
    La cual mandó a nuestros padres
    Que la notificasen a sus hijos;

   
 6 Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán;
    Y los que se levantarán lo cuenten a sus hijos,

   
 7 A fin de que pongan en Dios su confianza,
    Y no se olviden de las obras de Dios;
    Que guarden sus mandamientos,

    

Estamos aquí, en esta tierra para caminar, pero no solos. Tenemos generaciones atrás y generaciones delante. Estamos aquí en una cadena y si Dios nos llamado a su luz admirable, tenemos entonces una obligación:

Enseñar la Verdad de la Escritura a las generaciones venideras.

El versículo cuatro nos dice 3 cosas que demos de enseñar y no encubrir a nuestros hijos y a las generaciones venideras:

1. Las alabanzas de Jehová. Nuestros hijos tienen que saber que estamos aquí de paso y que Dios espera que en esta vida que el nos concede vivir, debemos de glorificarlo y gozar de Él para siempre.

2. Nos dice que contemos a nuestros hijos acerca del poder del Señor, de sus hechos, de lo que Él es. enséñemos a nuestros hijos todos sus atributos, su carácter. No les encubramos lo que nos ha sido enseñado.

3.  Nos dice que debemos enseñarles también las cosas maravillosas que Dios ha hecho a lo largo de la historia. No encubramos, no escondamos de ellos las maravillas que están dentro de su Palabra. Lo que él ha hecho. Lo maravilloso que Él es y las maravillas que ha hecho con nosotros, con su iglesia.

El verso 5 dice que debemos enseñarles a nuestros hijos el testimonio y la ley de Jehová. Es importante decirles cómo es que Dios espera que vuvamos en este mundo, como debemos tratar a nuestro prójimo, a nuestra familia, al enemigo. Que palabras deben de salir de nuestra boca y ante que cosas debemos de cerrar nuestros oidos. Es importante memorizar los mandamientos de Dios y su Palabra y repasarla para no olvidar y poner en práctica.

Noël Piper dice:


” Nos podemos preguntar, ¿qué relación hay entre las tradiciones y lo que enseño? La respuesta es: El corazón de ambas es el mismo. Para el Cristiano, el corazón de nuestras tradiciones y de nuestra enseñanza es Dios mismo, a quién conocemos a través de su Palabra y de sus hechos”. 


Treasuring God in Our Traditions, p. 32

¿Para qué enseñarles a nuestros hijos?, ¿Cuál es el fin? El verso 7 nos dice la respuesta:

1. Para que pongan en Dios su confianza.
2. Para que no se olviden de las obras de Dios.
3. Para que guarden sus mandamientos.

Las tradiciones son maneras de hacer memorias y sirven para ayudarnos a recordar…

Lo que hacemos en estas fechas tan llenas de celebraciones y luces y colores, son muchas oportunidades increíbles para crear tradiciones; pero no simples tradiciones, sino tradiciones que glorifíquen y enseñen de Dios a nuestros hijos.

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