Los Sábados son para Leer

¡Qué rico es quedarse en casa, y leer!

Leer para mí es un gran placer, un descanso, un regalo. Es algo que he aprendido a hacer y a disfrutar. ¿La escuela es casa ha tenido algo que ver? seguramente que sí, pero también estoy convencida que ha sido, como en todo, gracia del Señor.

La lectura es un hábito que deberíamos de cultivar en nuestros hijos desde temprana edad.Es un hábito que a veces no es fácil, pero es de gran estima. Como creyentes debemos desear que nuestros hijos sean capáces de leer “grandes libros”, de analizarlos de pensar. Hay grandes libros que exlican las doctrinas de la gracia, la vida en el Espíritu, la historia de la Iglesia,biografías de grandes cristianos, en fin, grandes libros que requieren un esfuerzo real.

¿Cómo empezar?

  • 1. Escoge un libro que haga pensar a tu hijo y siéntate con él a leerlo.

  • 2. Házle preguntas mientras van leyendo, para ver que tanto va entendiendo, y a que profundidad,las preguntas no deben de ser aquellas que requieran como respuestas, sí / no; en cambio deberán ser preguntas que requieran respuestas inteligibles, respuestas con oraciones bien esctructuradas y poco a poco deberíamos esperar también oraciones complejas.- Aquí deseo quiero hacer enfásis en realmente esperar que nuestros hijos nos contesten con oraciones compleats y bien estructuradas, esto es de suma importancia para que ellos puedan, más tarde, explicar sus puntos de vista con claridad-

  • 3. Haz preguntas de carácter moral. ¿Qué dice la Biblia aceca de esto?, ¿Cómo nos ayuda esto que estamos leyendo a entender más acerca del mundo en el que vivimos?

  • 4. Deja que tu hijo haga preguntas -otra vez, bien estructuradas-  Busquen las respuestas en el mismo libro, ¿Qué dice el autor  acerca de ésto? y luego comenten sobre lo que se ha leido.

  • 5. Haz relaciones; es muy importante que nuestros hijos vean que todas las materias están relacionadas. Esto les puede ayudar a entender mejor lo que leen, lo que estudian, lo que investigan. ¿Te acuerdas cuando hicimos un paseo al zoológico, cómo crees  que éste tema de la creación se relaciona con lo que vimos allí?, ¿Te acuerdas cuando en aquél otro libro leimos acerca de algo parecido, qué opinas? Las respuestas siempre deberán de estar bien fundamentadas.

  • 6. Escucha con atención todas las dudas y comentarios que tu hijo haga al respeto. No hay prisa. dedíquele el tiempo necesario a cada comentario, a cada duda, a cada explicación.

  • 7. ¿Qué libros?, ¿Por dónde empezar?…Busca libros que sean inteligibles, con enseñanzas, morales, útiles. Lee la Biblia a tus pequeñitos y no tan solo “historietas de la Biblia”, lee grandes biografías, lean los clásicos. 

  • 8. Aun cuando tu hijos sean pequeños puedes leerles libros que ellos no podrían leer por si solos. ¡Qué importante la lectura en voz alta! Esto los ayuda a aumentar su vocabulario, su capacidad de análisis y de entendimiento.

    Esta es una pequeña lista con ideas para un gran comienzo.

    ¿Por qué no empezar hoy?

    Los sábados son para leer…