Pecados Respetables: Capítulo Tres

Lo Maligno del Pecado
Capítulo Tres

Me aterra pensar en el cáncer. Lo hemos vivido cerca. Sentimos un hoyo dentro de nosotros cuando oimos su nombre. Jerry Bridges, el autor de Pecados Respetables, hace una similitud en este capítulo entre el pecado y el cáncer (que acabó con la vida de su esposa). El pecado como el cáncer hace metástasis y lo hace silenciosamente.

Claro, que el autor no nos habla de los “grandes pecados”, los que no suceden en nuestra casa, nos habla de aquellos pecados que tan sutilmente han encontrado un lugar en nuestra vida y ahí se quieren quedar, como el chisme, el hablar palabras corrompidas. (leer, por favor, Efesios 4: 29) Cuando hablo lo que no debo lastimo la reputación de otro y además corrompo la mente del que me está escuchando. Es tan cierto.

Me impacta que de verdad estamos tan engañados con respecto a estos pecados que hasta los negamos, los excusamos. Ni siquiera nos sentimos mal. ¡Qué duro! La verdad es que al pecar, nos rebelamos ante Dios. Creemos saber más, creemos que podemos decir cuando está bien y cuándo está mal hablar de otros. No tenemos excusa. El pecado puede extenderse, eso quiere.

No me quiero olvidar de la verdad que me tiene aquí:

Jesús sufrió por mis pecados.