Una Sencilla Maravilla II.

No cabe duda que la creación de Dios es perfecta. 
No cabe duda de que Él hace maravillas. 
No cabe duda de que las obras de sus manos nos llevan a verlo a Él.
Esta es parte de la historia del hongo silvestre en nuestro jardín, 
de uno que llegó sin invitación y ahora nos encanta tenerlo. 
Ya creció, está más lindo. 
Todos lo hemos ido a ver; vale la pena. 
Es como un invitado de honor. 

Es un buen momento para reflexionar que toda la creación, 
toda ella no fue creada para que nosotros la disfrutemos. 
Nosotros no somos el centro de este universo. 
Dios es,
y la Biblia dice que TODO fue creado por medio de él y para él.  
(Colosenses 1:15-17) 
Nosotros también fuimos creados con ese propósito, 
y por eso nos unimos a la creación en adoración a Dios, sin embargo, 
Dios en su infiníta misericordia, 
nos permite tener un corazón sensible para disfrutar de sus obras.

“Gustad y ved ques es bueno Jehová;
  Dichoso el hombre que confía en él”
  Salmo 34:8