Vivir y Amar con Imparcialidad

Santiago es definitivamente una carta práctica que nos lleva a la acción. 

El primer verso en Santiago 2 dice:

“Hermanos míos, que vuestra fe en el glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas”

Vemos que inmediatamente, Santiago nos lleva a evaluar como es que vivimos nuestra fe.

En los siguientes versos (2- 13), Santiago nos habla duramente acerca de no hacer acepción de personas en la iglesia. Cuando hacemos favoritismo en el cuerpo de Cristo, no solamente estamos siendo descorteces, sino que estamos pecando. ¡Qué duro! al menos para mí, esta semana ha sido de mucho evaluar mi conducta y reflexionar sobre mis relaciones en la congregación y con mis hermanos en Cristo dentro de la iglesia. No siempre amo imparcialmente a todos.

El verso 9 es tremendo porque nos lleva a la conclusión de que si hacemos acepción de personas (¡y lo hacemos!), cometemos pecado, un pecado tan grave como el adulterio y el asesinato. (v. 10- 11)

En fin, mucho que orar y pensar este fin de semana, al terminar de memorizar estos versos.

Bendiciones,

Becky