La Madre Cristiana y la Instrucción Bíblica -parte cinco-

Hoy continuamos con la serie de John Abbott (1800’s), La Madre  Cristiana y la Instrucción Religiosa, espero que sea de bendición a muchas madres cristianas, a mujeres temerosas de Dios. (Pueden leer la parte uno aquí y la  parte dos aquí, la parte tres aquí, y la parte cuatro aquí)

10. Mora particularmente en el Salvador; depende de Él para la instrucción piadosa de tus hijos.  La Biblia nos enseña que la predicación de Cristo crucificado es el gran instrumento que Dios usa para convencer de pecado, y guiar al hombre al arrepentimiento…. Tu hijo debe escuchar de tu boca acerca del Salvador, de su encarnación, de su vida, de como lo persiguieron, y de su muerte cruel en la cruz. Y cuando le digas a tu hijo que fue Dios que se hizo carne, y que sufrió toda clase de indignaciones para redimir a los suyos, a criaturas pecadoras de manos del enemigo, le estarás realmente enseñando de la misericordia de Dios y de la ingratitud y el gran pecado arraigado en el  corazón del hombre…

Que los padres sean imitadores de los apóstoles, y le prediquen a sus hijos de un Salvador que sufrió en la cruz. Que les muestren a Dios en Cristo, reconciliando al mundo en Él. Esta es la simpleza del Evangelio… Habla a tu hijo de Cristo, de Dios hecho hombre, que sufrió y murió para salvar a pecadores como él. Dile que un día va a tener que comparecer delante de ese mismo Cristo y éste Cristo es Dios mismo.

La madre que no presenta continuamente al Salvador como lo presenta la Biblia, la madre que no mora en la historia de la cruz, de los sufrimientos de Cristo y de su muerte, no ha aprendido lo simple y poderoso del Evangelio… El Evangelio es el único instrumento dado por Dios para subyugar el poder del pecado en el corazón del hombre.

11. Ora con tus hijos. No es solamente el deber de la madre orar por sus hijos, sino también y más cuando están pequeños orar con ellos. Deja que oigan tus súplicas fervientes a Dios que los haga sus amigos. Permíteles ver que tus intensos deseos de que sean preservados del pecado y preparados para el cielo. Es seguro que ellos van a recordar estas escenas de devoción en los años que vengan…

La oración del justo es eficaz. Dios oye y responde a sus oraciones. Pero lo hace siempre de acuerdo a las leyes que Él mismo ha establecido. Es presuntuoso pensar que Él quebrantaría sus mismas leyes, que Él rompería la armonía de sus estatutos. Él obra a través de sus mismos preceptos. Por lo tanto deberíamos de esforzarnos en alinear todos nuestros esfuerzos, manera de pensar, y hábitos a sus leyes.

12. Enseña a tus hijos a orar por ellos mismos. Puede ser muy útil enseñar a los hijos la Oración del Señor, o a repetir alguna otra; sin embrago es de mayor importancia enseñarlo a ir él mismo ante Dios para agradecerle por todas sus bendiciones del día y para  pedirle perdón por los pecados que haya cometido. Es muy importante enseñarlos a pedir perdón por pecados específicos y no generales. Pedir perdón por pecados específicos requiere más humildad, así como agradecer a Dios por particulares causa más gratitud que agradecer por todo en general. Es importante enseñar a nuestros hijos a repasar su día estando en la cama. Le debemos de ayudar a recordar las misericordias que ha recibido así como las faltas que ha cometido; para entonces dar gracias y pedir perdón a Dios.

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Traducción©Becky Pliego 2011 Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.