Jonás, ¿Una Historia de Niños? -Parte Cuatro-

Jan Brueghel the Elder, Jonah Leaving the Whale (c.1600)

No a todos se nos da una segunda oportunidad. Muchos creyentes mueren enmedio de la tormenta, muchos sufren la “muerte prematura de los santos” cuando tratan de huir de Dios; recordemos, por ejemplo, a Ananías y Safira (Hechos 5),sin embargo a Jonás, Dios le concede una segunda oportunidad.

“Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás, diciendo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré” (3: 1-2)

Como si nada hubiera pasado, el Señor le repite a Jonás la misma orden. ¿Dónde quedó el pecado de Jonás? Dice Tchidjivan:

“Es como si el Dios santo y justo  haya escogido olvidar el pecado de Jonás, es como si hubiera echado su pecado al fondo del mar (en dónde ningún pez lo pude tragar para vomitarlo más tarde). Es como si Dios hubiera alejado su pecado tan lejos como está el este del occidente. ¡Dios responde ante un gran pecado con gran misericordia!”    (ver Jeremías 31:34; Miqueas 7:19; Salmo 103:12)

Esta vez Jonás sabe que huir de Dios no es una opción-

“Y se levantó Jonás, y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová” (v.3)

En el capítulo uno en el versículo tres, Jonás se levantó para huir, ahora se levanta para obedecer (también en el verso 3)

No se nos olvide que Jonás no era un pagano, él era el profeta de Dios; esta historia es para enseñarnos a los que ya estamos en el Señor, que no podemos huir de Dios. En todo esto puedo ver que el proceso de santificación, el proceso en el que nos conformamos a Cristo no es fácil; muchas veces vamos a querer huir, pero Dios no nos va a dejar correr. Él prometió que va a terminar la obra que ha empezado en nosotros, no nos va a dejar, aun cuando tenga que levantar su voz no para acallar tormentas, sino para levantarlas en contra nuestra.

Recordemos que esta historia nos apunta a Jesús. ¿Qué pasó con el pecado de Jonás? se quedó en el fondo del mar; y ¿qué pasó con nuestro pecado?….

El evangelio es este, Dios pone nuestros pecados en otra cuenta, los pone sobre Jesús. Tchidjivan dice, “Él nos ofrece aceptación no en base a lo que hacemos o dejamos de hacer, sino en lo que Cristo ha hecho. Es una aceptación que no puede ser ganada por nuestros méritos, ni puede perderse por nuestras fallas…esto es lo que hace que la gracia sea asombrosa

Dios vuelve a hablar a Jonás, la orden es la misma, no hay cambios, los requerimientos siguen siendo altos; no hay negociaciones. Dios no baja nunca sus expectativas para hacernos la vida más fácil. Dios sigue tras Jonás, no porque  Dios necesite a Jonás, sino porque Jonás necesita a Dios. No hay más.

Así como Jonás, nosotros necesitamos a Dios en el proceso de la santificación. Lo necesitamos para que nos siga liberando de nuestra terquedad, de los pecados que aún se quieren enseñorear de nosotros.

Y así, Jonás se levanta y va a Nínive…. (la siguiente parte de esta serie está aquí)

Becky

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