Las Tradiciones Familiares

“¿Por qué ponemos un árbol y hacemos una posada anual? ” “¿Por qué adornamos con luces y de una manera tan festiva toda la casa en esta época del año?”  “¿Por qué..…?”

Creo que es aquí en dónde radica el propósito de  nuestras tradiciones familares en estas fechas. El tener una explicación centrada en la Encarnación de Jesús, en el Mesías, es lo que hace la diferencia.

Nosotros ponemos un árbol lleno de luces porque así, cada vez que pasemos y lo veamos nos vamos a acordar que Jesús es la Luz del mundo. Ponemos luces alrededor de nuestra casa porque queremos que otros vean que la Luz del Señor ha brillado sobre nuestro hogar. En nuestra casa hay luz y no tinieblas, es un hogar fundado sobre la Roca.

Adornamos la casa porque queremos acordarnos que así el Señor ha venido y ha transformado toda nuestra vida. Cada área en nuestra vida ha sido  (o debería de ser así) impregnada de Él. Él viene y transforma y se debe  notar.

Llenamos nuestra casa de música navideña ( cuidando las letras de las canciones…no todas las canciones navideñas alaban a Dios, ni nos recuerdan de  Él) porque queremos adorarlo; y otra vez, esto es un ejemplo de como en nuestra vida debe de ser siempre un gozo adorar al Señor; constantemente, con alegría, con gratitud y con reverencia.

Debemos de sujetar nuestras tradiciones a la Palabra. Esto es muy importante, porque sabemos que si no lo hacemos así, las tradiciones pueden tomar un lugar que no les corresponde…

Este año, estamos celebrando con mayor conciencia el Adviento, esta palabra significa “la venida” y es un tiempo (empezando cuatro domingos antes de Navidad) en el que recordamos como antes de que el Salvador viniera, los profetas, el mundo entero, la creación…esperaban la llegada del Mesías. Así nosotros hemos dedicado este tiempo a meditar como familia sobre lo que implicó la venida del Señor, la Encarnación, la Redención…desde la creación, la caída, hasta la resurrección. Hemos estado leyendo cada día sobre estos temas. Podemos leer los Evangelios, o algún libro de reflexiones. Esta es una nueva tradición, una que no queremos perder…ver a Jesús en la Navidad y meditar en Él.

Quizá algunos digan, y con razón, “pero esto no es necesario, ya que debemos recordar a Jesús todo el año y no tan solo en Navidad”, mi respuesta es, sí, pero yo lo necesito. Mi mente y mi corazón necesitan tener tiempos planeados de meditación…quizá en febrero hagamos todo un mes de reflexiones sobre lo que es el verdadero amor en la familia, con los hermanos, con los de afuera, el matrimonio, y la familia….y en octubre, volvamos a estudiar concienzudamente la Reforma, y las doctrinas que son pilares en nuestra vida…El tema aquí es esto: planeación, constancia, repetición, y sobre todo glorificar a Dios en toda nuestra manera de vivir.

Me gustaría oir sus comentarios, sobre este tema…

Que tengan un día lleno de Él.