Pecados Respetables. Capítulo Once

Pecados Respetables
por Jerry Bridges


Capítulo Once
Orgullo

El autor se enfoca en cuatro formas de orgullo:

El orgullo moral.
El orgullo doctrinal.
El orgullo de los éxitos obtenidos.
El orgullo de un espirítu independiente.

El orgullo moral nos lleva a criticar a la sociedad fríamente, pero sin una carga espiritual por ellos. Solamente hablamos de lo mal que todo mundo a nuestro alrededor está y jamás nos acordamos de orar por ellos. Nunca les compartimos el Evangelio. Solo nos sentamos a enjuiciar lo mal que están desde nuestro trono.

Le pido al Señor que me ayude a recordar esto: “Si no voy a orar por ellos y si no voy a compartirles, mejor no digo nada”

El orgullo doctrinal es el que nos lleva, sobre todo a los que hemos aprendido a amar y a defender un sistema doctrinal sano, (o una forma de vida como escuela en casa), a menospreciar a los que nos rodean. Somos muchas veces duros y no mostramos misericordia ni amor en nuestra forma de explicar nuestras diferencias. tenemos que mantenernos firmes en la Escritura, pero no podemos creernos más porque conocemos las Escrituras. Finalmente El Señor es a quién le ha placido mostrarnos y quitarnos el velo de los ojos. Oremos por aquellos que nos rodean.

El orgullo de éxitos obtenidos….Mamás que educamos en casa…¡cuidado! la tentación de caer en esto es grande, al menos para mí.  Cuando nuestros hijos van creciendo y vemos que van avanzando bien, podemos caer en la trampa y creer que es nuestro esfuerzo lo que ha hecho maravillas en nuestros hijos. Yo he tenido que enfrentar esto más de una vez. ¡Qué increíble! ¿De verdad creemos que es por nuestro esfuerzo?…

El orgullo de un espíritu independiente. Un espíritu no enseñable, uno que busca lo suyo. Uno que está ensimismado. no quiero ser así. Quiero siempre aprender de mi Padre, de su Palabra, de mi marido, de mis hijos, de mi familia en Cristo. No quiero crecer sola.

Versículos para meditar:

I Corintios 4:7
“Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?”

Santiago 4:6
“Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”.

I Pedro 5:5-7
 “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque; Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”