Buenos Dias

 Hoy despertamos, otra vez.

Abrí los ojos y vi un rayo de sol entrar por la ventana. Me asomé por la cortina, sin duda alguna un día lindo, con calorcito y un sol brillante de invierno nos esperaba.

¡Qué bendición son las mañanas!

Un nuevo día siempre sigue a la noche. El sol siempre sale listo para correr la carrera que Dios ha trazado para él.

Me maravilla, Señor, lo grandioso que hay en el despertar, en el amanecer, en la promesa de un nuevo día. La noche siempre termina, el día siempre llega…no tarda. Nunca tarda.

 Salmo 30:4- 5


 “Cantad a Jehová, vosotros sus santos,
 Y celebrad la memoria de su santidad.
 Porque un momento será su ira,
 Pero su favor dura toda la vida.
 Por la noche durará el lloro,
 Y a la mañana vendrá la alegría”.

¡Gracias por la promesa de un nuevo día!